El 55,73% de los casos de lipoatrofia semicircular detectados en Guipúzcoa desaparece y el 3,25 empeora
El 55,73 por ciento de los 67 casos de lipoatrofia semicircular detectados en dependencias de la Diputación Foral de Guipúzcoa ha desaparecido, mientras que el 36,06 por ciento ha experimentado una mejoría, el 4.91 por ciento sigue igual y el 3,27 por ciento ha empeorado, según datos recogidos en el informe médico elaborado por la institución foral para proponer medidas técnicas para eliminar o minimizar la probabilidad de aparición de nuevos casos.
La mayoría de los casos detectados, un total de 29, se han dado en la sede del Palacio Foral de Guipúzcoa, mientras que en la sede de Hacienda, en Errotaburu, se contabilizan 16. En Benta Berri, los casos detectados ascienden a cuatro, en Txara son 12, en la Oficina Tributaria de Oquendo dos, en Contratas tres y en Tribunal Económico Administrativo Foral uno. El último caso de lipoatrofia semicircular fue diagnosticado el 14 de abril de 2008.
(Ecodiario )
Por sedes forales, de los cuatro casos registrados en Benta-Berri, han desaparecido dos y los otros dos han mejorado. En el Palacio Foral, de los 29 afectados por esta enfermedad, 18 la han superado, siete han mejorado y dos no han experimentado cambios.
En Txara, han desaparecido los síntomas en cuatro de los 12 casos detectados, mientras que el resto ha mejorado. En Errotaburu, seis afectados han visto desaparecer su enfermedad, cinco han mejorado, uno sigue igual y dos han empeorado.
Por su parte, los dos casos aparecidos en la sede de la Oficina Tributaria de Oquendo han mejorado y en las instalaciones de Contratas el 50 por ciento de los afectados ha evolucionado favorablemente y la otra mitad continua igual. Por último, el único caso del Tribunal Económico Administrativo ha mejorado desde su diagnóstico.
LIPOATROFIA SEMICIRCULAR
Desde agosto de 2007, Medicina de Empresa de la Diputación guipuzcoana ha detectado 67 casos de lipoatrofia semicircular en trabajadoras de seis edificios diferentes. Esta enfermedad consiste en la pérdida de tejido graso subcutáneo con la aparición de una banda o hundimiento semicircular o lineal en uno o ambos muslos y a una altura de 72 centímetros del suelo. Ocasionalmente, puede aparecer en antebrazos o abdomen y es mucho más frecuente en mujeres.
Esta lesión se empezó a detectar, de forma epidémica, en varias empresas de diferentes países europeos en 1995, coincidiendo en la mayoría de los casos con cambio de oficinas o de mobiliario. La lesión es benigna y reversible, con un tiempo de duración variable, entre seis y doce meses.
Después de las mediciones y trabajos realizados por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, en relación a los factores que constituyen o se identifican, actualmente, como sus posibles causas (campos electromagnéticos, electroestáticos o humedad relativa) pueden constatarse, según el informe de la Diputación, "los muy bajos niveles de campos electromagnéticos encontrados que, en principio, le descartan como su origen; la necedad de garantizar el nivel de humedad relativa mínima; y la acumulación de carga electroestática que se da preferentemente en las personas al levantarse de la silla, incluso con humedades altas.
Por ello, se proponen y se recomiendan hábitos de trabajo preventivos en relación a la lipoatrofia semicircular, como no tocar el muslo sobre el perfil de la mesa; al levantarse de la silla, mantener apoyada la palma de la mano sobre la mesa; colocar fundas antiestáticas en las sillas; y mantener la humedad relativa mínima del 40 por ciento.
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