La convulsión tras el accidente de Mestalla
Esta semana los medios de comunicación se referían al lunes como una jornada trágica para la siniestralidad laboral. Los que nos dedicamos al seguimiento diario de noticias relacionadas con la prevención sabemos que lo ocurrido el lunes es, por desgracia, un titular frecuente.
Sin embargo, a veces cuando un hecho que ocurre con frecuencia adopta otra magnitud por su gravedad o el número de víctimas, se produce la convulsión. La muerte de cuatro trabajadores al caer una estructura de las obras del estadio de Mestalla ha derivado en un cruce de acusaciones y declaraciones que no hacen sino recuperar el debate de la responsabilidad en la seguridad laboral.
¿Toda la responsabilidad recae en el empresario? ¿Toda recae en los trabajadores? ¿Dónde está la frontera ? ¿Qué papel juega la subcontratación ya endémica del sector de la construcción? . Al margen de las investigaciones oficiales que deberán confirmar si realmente el accidente se debió a un fallo técnico, las declaraciones de patronal y sindicatos reclaman mayor vigilancia pero ¿de quién?.
Las declaraciones del presidente de Gaesco denunciando el elevado consumo de alcohol en las obras reclama la introducción de controles de alcoholemia y estupefacientes a pie de obra, mientras los sindicatos abogan por la creación de una policia especializada en la persecución de actuaciones que infrinjan la seguridad y la salud de los trabajadores.
Precisamente ayer en Galicia tuvo lugar la primera reunión para crear la policiá preventiva destinada a controlar que los empresarios pongan a disposición del trabajador los medios necesarios para garantizar su salud y seguridad. Inciativas similares a las planteadas en la Comunidad de Madrid con la formación de los cuerpos de seguridad o en el País Vasco con el establecimiento de un protocolo de actuación para la Ertzaintza.
Entonces, ¿qué diferencia existirá entre esta policía laboral y el cuerpo de inspectores laborales que visitan los lugares de trabajo?. En realidad estas medidas de capacitación de los cuerpos de seguridad incidirán en la celeridad con la que podrán realizarse las tareas de inspección y recogida de pruebas en el lugar de un siniestro, lo cual beneficiará a la investigación en su trabajo de informar sobre lo ocurrido.
De manera que las soluciones reclamadas por unos y otros se resumen en control y control, que no deja de ser necesario, pero desplazan el foco de atención de otros aspectos como la duración de las jornadas laborales, la calidad de la formación que reciben los empresarios y trabajadores y la capacidad de instituciones, empresarios y trabajadores de interiorizar una cultura preventiva que minimice los riesgos de cualquier profesión.
Si te gustó esta entreada puedes hacer un comentario o suscribirte al feed y recibir las próximas entradas en tu lector.


Comentarios
No hay comentarios.
Deja tu comentario